Encuentros

Esta sección está compuesta por fotos dadas en situaciones azarosas, paseos, viajes y alguna noche... Una conversación que hizo transcender al personaje que tenía delante. Coger la cámara y retratarlo.


Anibal Vallejo. Medellín 2015.

Pintor, escritor, político, defensor de los animales y Quijote Colombiano. Cuando le pregunté por un libro para enterarme de la intrahistoria de Medellín me recomendó leer el libro de su hermano Fernando, ¨Casablanca la bella¨, no lo tenía en tu librería… y lo compré en otro sitio. Poco después me lo robaron…

Alicia. Pintora. Marbella 2015.

Un día que acabé de asistir a un fotógrafo en un hotel de lujo en Marbella, me fui a dar un paseo de noche con mi cámara de medio formato. Vi a una mujer con los zapatos en la mano mirando al agua, como buscando algo mientras paseaba de un lado a otro. Inmediatamente pensé que esa escena era increíblemente poética, me acerqué y me empezó a hacer preguntas... Luego comentó que la luz blanca de una gran farola le ayudaba para poder meter los pies en el agua ya que así podría ver si había medusas. Me habló sobre sus obras de arte abstracto y las comparó con el agua que rompía contra las rocas a nuestro lado. Le pedí retratarla solo me pidió que no me acercara mucho.

Don Alberto. Venezuela. 2015.

Lo conocí en un viaje a Venezuela en la región de Barquisimeto, era el abuelo de una amiga. Había nacido en Galicia, pero a los seis años vino a trabajar a Venezuela. Desde joven se dedicó al negocio de la cría de gallos, campo en el que se labró una gran respeto. Cruza cientos de ejemplares hasta obtener el luchador perfecto. Su nieta, vegana, prefiere no hablar del tema. Alberto adora hablar de sus gallos y de Chavez.

Gastón. Pintor. Madrid. 2015.

Siempre pasaba por delante de una lavandería muy peculiar de Lavapiés con el nombre de Lavar y Arte, dentro veíamos a un hombre pequeñito trajinando de un lado a otro, así que un día decidí entrar junto con un amigo. Nos recibió encantador en su negocio, que a su vez es su sala de exposiciones y estudio. Nos contó que su primer contacto con la pintura fue cuando después de pescar se había manchado las manos de sangre del pez e instintivamente pintó unas rocas con sus propias manos. Desde ese momento no ha parado de pintar, siempre autodidacta. Ahora en Lavapiés regenta su peculiar lavandería y mundo artístico.

Antonio. Vendedor de pelotas de Golf. Málaga. 2015.

Caía el sol a fuego en Málaga, iba en coche por un entramado de carreteras que comunican los lujosos campos de golf de Marbella cuando lo vi. Su pose era magnética, apoyado en su coche como un dandi Andaluz.  Me bajé y fui a junto de el para preguntarle que hacía, recogía las pelotas de golf perdidas y luego las vendía a los adinerados que pasaban en sus cochazos. 20 pelotas por 30 euros. Sus manos delataban su profesión, había sido albañil toda la vida, pero como nos reconoció la crisis le puso en la calle. Hablaba sin tapujos de los políticos. -¡Que me digan a mi que he vivido por encima de mis posibilidades!

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